A los niños de fuego y de ceniza
A las ciudades arrasadas desde el aire
La poesía y la guerra nacieron juntas. Cuando el hombre tantea la muerte, siente indefectiblemente la necesidad de vincularse a algo más elevado que él mismo, superándola. Los pueblos indoeuropeos nos han dejado extensos testimonios de ese intento. El Bhagavad Gita, la Ilíada, las Sagas, el Ciclo del Grial, los Cantares de Gesta. Todo forma parte de un intento de superación de la muerte mediante símbolos estéticos, que son también símbolos sagrados.
En el instante extremo del combate es muy poco lo que puede considerarse esencial. Los antepasados y los dioses se convierten entonces en parte del guerrero. Viven ya en un mismo mundo, definitivamente, aunque el guerrero se mantenga todavía con vida.
Por eso van juntas la poesía y la guerra, porque los valores del último instante son de algún modo absolutos, y porque la muerte material debe ser superada por un alma inmortal que se lo ha ganado en la batalla.
No hay nada más poético que la muerte de un guerrero. Esa muerte implica un cambio en el universo mismo, en la sucesión de la sangre, en la comunidad que lo ha engendrado y seguramente también en los mundos invisibles donde viven los guerreros que lo han precedido.
No hay guerra sin poesía. La muerte convierte al caído, ipso facto, en un superhombre. No importa que un poeta no cante esa muerte en particular. Podría decirse que no hay muertes particulares cuando se ha ingresado como ciudadano en esa república aristocrática de la muerte con honor.
Existe, sin duda, una gloria común a todos los leales. Y dos veces benditos son los que además de pelear sinceramente, lo hacen por una causa justa. Los sinceramente equivocados tendrán también su paraíso, pero los sinceros de justas causas se elevarán sin duda a la categoría de semidioses.
En la entrega de la sangre está seguramente la estética absoluta de un espíritu poético, porque la sensibilidad del poeta y del guerrero son similares. Sólo es diferente su forma de atravesar la realidad, en un viaje hacia una realidad superior y pura, luminosa y fatal. Sobrehumana, en el sentido nietzscheano.
A medida que la edad oscura avanza, resulta más extraño encontrar una expresión o una acción heroica. Ya casi no hay poetas ni guerreros. Se han convertido en parte de una realidad extemporánea. Los hombres de esta época se mueren de forma intrascendente.
La degradación torna difícil la poesía, que desaparece como va desapareciendo la guerra en el sentido antiguo. Muy pocos hombres comprenden hoy el sentido primordial y sagrado de la poesía y de la guerra.
Algún día, pasados milenios de milenios, ese sentido sacro de las cosas volverá, para expresarse nuevamente en su real dimensión. Mientras tanto, siempre hay un pequeño espacio y un breve instante donde la estética y el pensamiento atraviesan la oscuridad. Es un punto a veces mínimo, pero a través de él podemos atravesar la eternidad, como nuestras abuelas enhebraban el hilo de coser en una aguja.
PROSA REBELDE Y ANTISISTEMA
Es un blog dedicado a la poesia diferente al verbo sangrante que en llamas revela el interior humano. Es un verbo rebelde y combativo lleno de odio y de amor de dolor y de grandeza. Es la contraposicion del ser. Es poesia del asfalto para el asalto. Asaltamos el mundo con unas palabras y como estandarte un sueño. Para el imperio solar y la revolucion espiritual. Poesia del asfalto para el asalto.,,
domingo, 20 de septiembre de 2009
domingo, 13 de septiembre de 2009
La Patria de Jorge Luis Borges
Un excelente poema del Gran Jose Luis repleto de metafisica y sentimiento.

LA PATRIA
Por Jorge Luis Borges

LA PATRIA
Por Jorge Luis Borges
Nadie es la patria. Ni siquiera el jinete
que, alto en el alba de una plaza desierta,
rige un corcel de bronce por el tiempo,
ni los otros que miran desde el mármol,
ni los que prodigaron su bélica ceniza
por los campos de América
o dejaron un verso o una hazaña
o la memoria de una vida cabal
en el justo ejercicio de los días.
Nadie es la patria. Ni siquiera los símbolos.
Nadie es la patria. Ni siquiera el tiempo
cargado de batallas, de espadas y de éxodos
y de la lenta población de regiones
que lindan con la aurora y el ocaso,
y de rostros que van envejeciendo
en los espejos que se empañan
y de sufridas agonías anónimas
que duran hasta el alba
y de la telaraña de la lluvia
sobre negros jardines.
La patria, amigos, es un acto perpetuo
como el perpetuo mundo. (Si el Eterno
Espectador dejara de soñarnos
un solo instante, nos fulminaría,
blanco y brusco relámpago, Su olvido.)
Nadie es la patria, pero todos debemos
ser dignos del antiguo juramento
que prestaron aquellos caballeros
de ser lo que ignoraban, argentinos,
de ser lo que serían por el hecho
de haber jurado en esa vieja casa.
Somos el porvenir de esos varones,
la justificación de aquellos muertos;
nuestro deber es la gloriosa carga
que a nuestra sombra legan esas sombras
que debemos salvar.
Nadie es la patria, pero todos lo somos.
Arda en mi pecho y en el vuestro, incesante,
ese límpido fuego misterioso.
que, alto en el alba de una plaza desierta,
rige un corcel de bronce por el tiempo,
ni los otros que miran desde el mármol,
ni los que prodigaron su bélica ceniza
por los campos de América
o dejaron un verso o una hazaña
o la memoria de una vida cabal
en el justo ejercicio de los días.
Nadie es la patria. Ni siquiera los símbolos.
Nadie es la patria. Ni siquiera el tiempo
cargado de batallas, de espadas y de éxodos
y de la lenta población de regiones
que lindan con la aurora y el ocaso,
y de rostros que van envejeciendo
en los espejos que se empañan
y de sufridas agonías anónimas
que duran hasta el alba
y de la telaraña de la lluvia
sobre negros jardines.
La patria, amigos, es un acto perpetuo
como el perpetuo mundo. (Si el Eterno
Espectador dejara de soñarnos
un solo instante, nos fulminaría,
blanco y brusco relámpago, Su olvido.)
Nadie es la patria, pero todos debemos
ser dignos del antiguo juramento
que prestaron aquellos caballeros
de ser lo que ignoraban, argentinos,
de ser lo que serían por el hecho
de haber jurado en esa vieja casa.
Somos el porvenir de esos varones,
la justificación de aquellos muertos;
nuestro deber es la gloriosa carga
que a nuestra sombra legan esas sombras
que debemos salvar.
Nadie es la patria, pero todos lo somos.
Arda en mi pecho y en el vuestro, incesante,
ese límpido fuego misterioso.
EXTRAIDO DE: ARS MILITIA
eL Hidalgo en Patriotismo y Metafisica
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miércoles, 9 de septiembre de 2009
POESIA CONTRA ESTRUCTURALISMO MARXISTA
Un interesante texto del Doctor Disandro repleto de filosofia y pensamiento. Sobre la poesia y el dogma marxista.
Para reflexionar.
Para reflexionar.
POESIA CONTRA ESTRUCTURALISMO MARXISTA
1.- El estructuralismo marxista, ampliamente propagado, alentado y sostenido en Occidente, en particular en las universidades, parte de una noción del lenguaje, como enigmático estadio de una dialéctica evolucionista del hombre; éste último, a su vez, último estado de una dialéctica evolucionista de la natura. Natura+hombre+lenguaje dan así los fundamentos de las coordenadas de la lingüística estructuralista (en sus muy variadas formas y tendencias). El destino de esta tentación de la "razón abstrayente", de este "neo-cartesianismo" de las funciones lingüísticas parece comenzar su propio fin.
2.- Como Vico enfrentado al racionalismo geométrico de Descartes y su escuela, es oportuno señalar la falencia de este estructuralismo ante la plenitud del logos en la semántica, y más particularmente, la quiebra del estructuralismo marxista o marxistoide ante la semántica poética, o en forma más específica, ante la semántica lírica. De este enfrentamiento creo se deducen algunas consecuencias teóricas (respecto de la concepción del lenguaje, que el marxismo somete a categorías, en última instancia de raigambre kantianas); y otras consecuencias, más bien prácticas (respecto del renovado prestigio de la creación poética, como un acto de plenificación del mundo, que derrota aquel estructuralismo).
3.- La semántica lírica puede ser objeto de una indagación estructuralista, por supuesto; pero no puede ser integrada en la "serie" de las funciones ascendentes o descendentes, en la misma medida que esa semántica implica una suerte de partenogénesis del lenguaje. El poeta funda un lenguaje, crea un espacio de inteligibilidad, establece coordenadas absolutamente inconfundibles y propias, en una cierta diástole del logos, en tanto que expresión lingüística; en una cierta sístole del logos, en tanto el sistema semántico de un poeta, de un poema, e incluso de un verso responde a un fundamento no genérico, no específico, sino puntiforme, único, absoluto. Por eso el poeta no sólo dice, expresa, explora o glorifica, sino que también funda. Y lo que funda permanece, según Hólderlin: Was bleibet aber, stiften die Dichter.
4.- De aquí se puede suponer que la poesía al superar los controles funcionalistas del marxismo, recobrará los trasfondos humanísticos del lenguaje y abrirá con su "semántica" una ruta de recuperación, instauración y creación como soñaron muchos líricos (en siglos de edificación de esa semántica de las realidades objetivas y del logos fundante). Creo que se impone contraponer precisamente el signo fundante (de una res indivisa, diríamos en latín) de la semántica poética en general, y el signo funcionalista de las supuestas estructuras (analíticas o sintéticas del estructuralismo marxista, sus aledaños, compañeros de ruta, etc.).
5.- Esa instauración lírica implicará contra los controles funcionalistas del materialismo dialéctico reabrir las sagradas fuentes (sanctos recludere fontes) de la semántica griega y latina, de la semántica romance o germánica, para recuperar así las raíces dormidas de las estirpes, que de algún modo inhabitan esas rotundas e inderogables totalidades significantes. Se producirá una relectura de los textos antiguos o del Renacimiento -para dar un ejemplo-, y se reiniciará el asombro ante Homero o ante Petrarca. Esto se ve incluso en la venerable ciencia de la filología clásica, fatigada de ser recurso industrial que tritura a los viejos dioses, a los númenes potentes.
6.- Esas perspectivas parecen desbordar en forma absoluta la antropología marxista fundada en la noción del hombre como Gattungswesen (la de ser genérico), y que impregna, como sabemos, todos los niveles del marxismo y todas sus traducciones e implementaciones históricas: socio-políticas, socioeconómicas, socio-lingüísticas, etc. Pues la poesía, o más exactamente el despliegue de la semántica lírica propondría en cambio en la realidad o en la historia del lenguaje poético, una suerte de capacidad vicarial del poeta: el mundo se insume en su semántica, o tal vez su semántica sostiene el mundo.
7.- Finalmente convendría dedicar un párrafo a las consecuencias pedagógicas de este enfrentamiento entre semántica y estructuralismo. Distinguiríamos en el futuro inmediato dos consecuencias fundamentales: 1) la relectura semántica hará redescubrir el mundo y aventará muchas nubes, mucho polvo, mucha ceniza, mucho papel inútil; 2) ese redescubrimiento obligará a reordenar, corregir y renovar muchos contenidos de la enseñanza en todos sus niveles. Quizá podríamos sintetizar esta comunicación diciendo que el reino inviolable de la Musa (como inhabitación del Logos en el mundo) vence una vez más los detritus de una razón tecnificada, que a nivel de las ciencias lingüísticas ha dado el estructuralismo marxista. Preveríamos un cierto neo-romanticismo en que de nuevo natura y hombre se elevan al campo de la inspiración, y por ende una cierta recuperación de las tradiciones vigentes en el recatado reino de las totalidades semánticas.
Prof. Carlos Alberto Disandro
1.- El estructuralismo marxista, ampliamente propagado, alentado y sostenido en Occidente, en particular en las universidades, parte de una noción del lenguaje, como enigmático estadio de una dialéctica evolucionista del hombre; éste último, a su vez, último estado de una dialéctica evolucionista de la natura. Natura+hombre+lenguaje dan así los fundamentos de las coordenadas de la lingüística estructuralista (en sus muy variadas formas y tendencias). El destino de esta tentación de la "razón abstrayente", de este "neo-cartesianismo" de las funciones lingüísticas parece comenzar su propio fin.
2.- Como Vico enfrentado al racionalismo geométrico de Descartes y su escuela, es oportuno señalar la falencia de este estructuralismo ante la plenitud del logos en la semántica, y más particularmente, la quiebra del estructuralismo marxista o marxistoide ante la semántica poética, o en forma más específica, ante la semántica lírica. De este enfrentamiento creo se deducen algunas consecuencias teóricas (respecto de la concepción del lenguaje, que el marxismo somete a categorías, en última instancia de raigambre kantianas); y otras consecuencias, más bien prácticas (respecto del renovado prestigio de la creación poética, como un acto de plenificación del mundo, que derrota aquel estructuralismo).
3.- La semántica lírica puede ser objeto de una indagación estructuralista, por supuesto; pero no puede ser integrada en la "serie" de las funciones ascendentes o descendentes, en la misma medida que esa semántica implica una suerte de partenogénesis del lenguaje. El poeta funda un lenguaje, crea un espacio de inteligibilidad, establece coordenadas absolutamente inconfundibles y propias, en una cierta diástole del logos, en tanto que expresión lingüística; en una cierta sístole del logos, en tanto el sistema semántico de un poeta, de un poema, e incluso de un verso responde a un fundamento no genérico, no específico, sino puntiforme, único, absoluto. Por eso el poeta no sólo dice, expresa, explora o glorifica, sino que también funda. Y lo que funda permanece, según Hólderlin: Was bleibet aber, stiften die Dichter.
4.- De aquí se puede suponer que la poesía al superar los controles funcionalistas del marxismo, recobrará los trasfondos humanísticos del lenguaje y abrirá con su "semántica" una ruta de recuperación, instauración y creación como soñaron muchos líricos (en siglos de edificación de esa semántica de las realidades objetivas y del logos fundante). Creo que se impone contraponer precisamente el signo fundante (de una res indivisa, diríamos en latín) de la semántica poética en general, y el signo funcionalista de las supuestas estructuras (analíticas o sintéticas del estructuralismo marxista, sus aledaños, compañeros de ruta, etc.).
5.- Esa instauración lírica implicará contra los controles funcionalistas del materialismo dialéctico reabrir las sagradas fuentes (sanctos recludere fontes) de la semántica griega y latina, de la semántica romance o germánica, para recuperar así las raíces dormidas de las estirpes, que de algún modo inhabitan esas rotundas e inderogables totalidades significantes. Se producirá una relectura de los textos antiguos o del Renacimiento -para dar un ejemplo-, y se reiniciará el asombro ante Homero o ante Petrarca. Esto se ve incluso en la venerable ciencia de la filología clásica, fatigada de ser recurso industrial que tritura a los viejos dioses, a los númenes potentes.
6.- Esas perspectivas parecen desbordar en forma absoluta la antropología marxista fundada en la noción del hombre como Gattungswesen (la de ser genérico), y que impregna, como sabemos, todos los niveles del marxismo y todas sus traducciones e implementaciones históricas: socio-políticas, socioeconómicas, socio-lingüísticas, etc. Pues la poesía, o más exactamente el despliegue de la semántica lírica propondría en cambio en la realidad o en la historia del lenguaje poético, una suerte de capacidad vicarial del poeta: el mundo se insume en su semántica, o tal vez su semántica sostiene el mundo.
7.- Finalmente convendría dedicar un párrafo a las consecuencias pedagógicas de este enfrentamiento entre semántica y estructuralismo. Distinguiríamos en el futuro inmediato dos consecuencias fundamentales: 1) la relectura semántica hará redescubrir el mundo y aventará muchas nubes, mucho polvo, mucha ceniza, mucho papel inútil; 2) ese redescubrimiento obligará a reordenar, corregir y renovar muchos contenidos de la enseñanza en todos sus niveles. Quizá podríamos sintetizar esta comunicación diciendo que el reino inviolable de la Musa (como inhabitación del Logos en el mundo) vence una vez más los detritus de una razón tecnificada, que a nivel de las ciencias lingüísticas ha dado el estructuralismo marxista. Preveríamos un cierto neo-romanticismo en que de nuevo natura y hombre se elevan al campo de la inspiración, y por ende una cierta recuperación de las tradiciones vigentes en el recatado reino de las totalidades semánticas.
Prof. Carlos Alberto Disandro
eL HidalgO cONTra la DiaLeCTICA MarxIsta MaTeRiAlIStA
martes, 18 de agosto de 2009
Para el libertador
Poesias que honran al general San Martin.
"Para la Patria todo lo que la Patria pide:
Que la alegría no entra en componendas y el honor no se mide.
Para ella la nieve arrebatada y el aura del jardín.
Y la herida y el canto y el clavel y el clarín.
Los que vivimos la alegría
De pedir cada día honradamente nuestro poco de pan
y nuestro poco de poesía.
Los que tenemos el consuelo
De saber que la Patria es un ensayo de esperanza y de cielo.
Los de la Patria antigua y el acento inmortal,
los de la sangre limpia, ¡con usted, General!"
Ignacio Braulio Anzoátegui


ANTE LOS RESTOS DEL GENERAL
Faltaba esa reliquia a nuestra tierra,
este homenaje a nuestro honor faltaba;
la memoria del héroe reclamaba
en la patria el sepulcro que hoy cierra.
Ante él se inclina el genio de la guerra,
cuya luz su alta mente iluminaba
cuando el libre pendón triunfante alzaba,
del mundo asombro, en la gigante sierra.
Fue su gloria sin mancha y sin ocaso;
de Mayo el verde lauro la eternice,
y antes de hollarle América sucumba.
Rompió el alma inmortal su frágil vaso:
“Yace aquí San Martín” el mármol dice;
pero a tal nombre es pórtico la tumba.
Faltaba esa reliquia a nuestra tierra,
este homenaje a nuestro honor faltaba;
la memoria del héroe reclamaba
en la patria el sepulcro que hoy cierra.
Ante él se inclina el genio de la guerra,
cuya luz su alta mente iluminaba
cuando el libre pendón triunfante alzaba,
del mundo asombro, en la gigante sierra.
Fue su gloria sin mancha y sin ocaso;
de Mayo el verde lauro la eternice,
y antes de hollarle América sucumba.
Rompió el alma inmortal su frágil vaso:
“Yace aquí San Martín” el mármol dice;
pero a tal nombre es pórtico la tumba.
Carlos Guido y Spano
El Hidalgo SanMartiniano
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jueves, 23 de julio de 2009
Patriotismo de José M. Braña
Patriotismo
Si yo hubiese vivido en tiempos de Belgrano,
San Martín, Rivadavia, Moreno y Pueyrredón;
hubiese dado pruebas de un valor ultrahumano
defendiendo el prestigio de nuestro pabellón.
Empuñando la pluma o esgrimiendo el acero,
honrando a esta mi patria y honrándome a mí mismo,
mi fama, acaso, hubiera corrido el mundo entero;
acaso hoy fuera ejemplo de noble patriotismo...
El ayer me obsesiona. La sangre que he heredado
me finge ante el peligro estoico y arrojado...
Quisiera ser un águila y soy un aguilucho;
mas mi afán de victoria lo imposible avasalla...
¡Yo moriré entre el cruento fragor de una batalla,
envuelto en mi bandera, lo mismo que Falucho!
José M. Braña
Revista PBT
1916
Si yo hubiese vivido en tiempos de Belgrano,
San Martín, Rivadavia, Moreno y Pueyrredón;
hubiese dado pruebas de un valor ultrahumano
defendiendo el prestigio de nuestro pabellón.
Empuñando la pluma o esgrimiendo el acero,
honrando a esta mi patria y honrándome a mí mismo,
mi fama, acaso, hubiera corrido el mundo entero;
acaso hoy fuera ejemplo de noble patriotismo...
El ayer me obsesiona. La sangre que he heredado
me finge ante el peligro estoico y arrojado...
Quisiera ser un águila y soy un aguilucho;
mas mi afán de victoria lo imposible avasalla...
¡Yo moriré entre el cruento fragor de una batalla,
envuelto en mi bandera, lo mismo que Falucho!
José M. Braña
Revista PBT
1916
¡El Hidalgo alza la bandera Azul y Blanca!
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domingo, 19 de julio de 2009
A INGLATERRA, UNA POESIA CRITICA DE 1896
Una poesia contra el imperio Britanico y su imperialismo.
Extraido de: http://aurora-arg.blogspot.com/2008_12_01_archive.html
Extraido de: http://aurora-arg.blogspot.com/2008_12_01_archive.html
Abilio Manuel Guerra Junqueiro fue, entre otras cosas, un poeta nacido en Portugal en 1850 que a los 46 años de edad escribió una de las más reales y bellas poesías contra el Imperio Británico, de que se tenga noticias. Nosotros como argentinos, entenderemos lo que el portugués ha querido expresar en sus versos, porque hasta nuestros días consideramos, por múltiples ejemplos de sangre y venganza, que ha sido Inglaterra el enemigo declarado de nuestra nacionalidad.
Los ingleses han sido los que desde el génesis mismo de nuestra identidad impulsaron la destrucción de la hispanidad, de nuestros valores, gracias a la activa participación de los traidores que le sirvieron con rotunda pleitesía y devoción.
Haciendo apenas un poco de memoria, recordamos la frase que dijo el primer ministro inglés de madre hebrea, Sir Winston Spencer Churchill, en 1955, ante la Cámara de los Comunes en Londres y tras el golpe de Estado liberal contra Perón ese mismo año: "La caída del tirano Perón en Argentina es la mejor reparación al orgullo del Imperio y tiene para mí tanta importancia como la victoria de la Segunda Guerra Mundial. Las fuerzas del imperio británico no le darán tregua, cuartel ni descanso en vida ni tampoco después de muerto" (En su idioma original: "the fall of the tyrant Perón in Argentina is the greatest reparation of the pride of the Empire, as important for me as the victory in the Second World War, and the forces of the British Empire will not give him any truce, nor will they rest in the fight against him, be he alive or dead.").
Los ingleses fogonearon a sus agentes internos -catalogados con el mote de 'cipayos', que deriva de los hindúes que con las armas en la mano se ponían bajo la tutela de Gran Bretaña- para matar a Manuel Dorrego e iniciar la lucha civil en la Patria; mandaron a pelear a los ejércitos mitristas contra el gauchaje y las montoneras federales; financiaron la destrucción sistemática de Paraguay en el siglo XIX; cooptaron para su beneficio los resortes básicos de la economía nacional desde 1852 a 1943, mediante empréstitos usureros y el tendido de ferrocarriles, principalmente; apoyaron y financiaron la caída de Juan Domingo Perón en 1955; desde Londres, los ingleses colocaron en nuestro país un exorbitante cargamento de armas y municiones, hacia 1975, en pleno accionar de la guerrilla subversiva marxista y las organizaciones de ultraderecha; y el 12 de octubre de 1982, día que para nosotros se celebra el Descubrimiento de América, en las calles londinenses festejaban, con desfiles y todo, la victoria británica en la guerra de las islas Malvinas. Y no nombramos las dos Invasiones Inglesas de 1806 y 1807 ni los entretelones que disputaron con algunos de los hombres de la Revolución de Mayo de 1810, ni las elucubraciones planificadas por la libre navegación de los ríos en la época de la Confederación Argentina.
No satisfechos con todo ello, nos venimos a enterar que una ONG inglesa, la "British Humanist Association" (BHA), colocará anuncios en los autobúses de Londres con avisos apóstatas que sugieren la inexistencia de Dios, para enero de 2009. Desde luego, esta masónica iniciativa se expandirá por el mundo, como no podía ocurrir de otro modo a un país que fue imperio. Sin ir muy lejos, en los primeros días de diciembre de 2008 tuvo lugar en Rosario, el Primer Congreso Nacional de Ateísmo...
Pero retomando al extinto autor portugués Guerra Junqueiro, su poesía "A Inglaterra" encierra todos los vicios de la Gran Bretaña, los mismos que padecimos y padecemos los argentinos y, por qué no, el mundo entero:
A INGLATERRA (Guerra Junqueiro, 1896)
¡Oh, cínica Inglaterra! ¡Oh, beoda imprudente!
¿Qué deben tus colonias a tu gran corazón?
La hipocresía, la Biblia, el aguardiente:
la mortaja de Cristo les diste, largamente.
Vendes tu amor a metros con tus manos bastardas
y vendes a tu Dios, sólo atenta a tu fin;
de su vieja cruz haces culatas de espingardas,
su cuerpo lo conviertes en pólvora y bombardas,
su sangre la transformas en aguarrás y gin.
Tus apóstoles van, prostituta insolente
con el fin de salvar a la negra ralea
en busca de los negros de oriente y occidente,
bautizándolos en jordanes de aguardiente,
mostrándoles tu Dios en tu hostia: la Guinea.
Tu honra te importa menos que moneda constante
y tu pudor es como un matabel en cueros;
ladrón de cuenta abierta, bárbaro traficante,
entregas a los negros, para hacerlos corderos,
tu Biblia, a cambio de colmillos de elefantes.
Tu religión...tu Biblia...tu Biblia es una agenda
donde en números truecas las virtudes humanas
y un Dios de compra-venta es el Dios de tu ofrenda:
Cristo, resucitado para abrir una tienda
de alcohol, de carbón, de corchos y de panas.
Por las sendas del tiempo, ¡oh, milano dañino!
arda un pueblo a los logros de su estrella polar,
y tú eres el ladrón que le sale al camino
con las mañas del lobo, y el coraje del vino
a exigirle la bolsa para dejarle andar.
Si ves a un pobre, al hombro te echas la carabina;
si ves a un fuerte, callas, y esperas que te dé;
ora pide tu mano, ora asesina,
y es tu orgullo, cobarde bayardo vil de esquina
un tigre que anda a rastras y un lacayo de a pie.
Y sola quedarás en tu isla normanda
con tus viejos barones de los tiempos de Arthur,
devorará tu pecho, como un cáncer, la Irlanda,
y en tu carne has de ver, ¡oh, meretriz nefanda!
que la sangre da lodo, y que el oro da pus.
Y como unos brutales monstruos de pesadilla
en las tristes entrañas de una nave sin rumbo,
a la luz que proyecta la tormenta amarilla,
sientiendo a cada embate que se parte la quilla,
sintiendo que son presa del mar a cada tumbo.
Se degüellan febriles, roncos, dilacerantes,
ardiendo las pupilas en brasas infernales,
panteras contra hienas, osos contra elefantes,
culebras retorciendo los anillos sonantes,
búfalos embistiendo leopardos y chacales.
Asimismo vosotros, dura raza asesina,
sobre la patria nave, que azota el mar rugiendo
habéis de degollaros en feroz degollina
de la que sólo quede, baja densa neblina
y entre charcos de sangre, una gomorra ardiendo.
Y millones, millones de bocas afanadas
han de dilacerarte los miembros con furor
y tu piedra a estallidos, tu carne a puñaladas
han de caer, del mismo látigo ensangrentadas,
entre crujir de huesos y blasfemias de horror...
Sobre tu cuerpo, el Támesis desbordará su risa,
del cuerpo de tu rey comerá un perro hambrón,
tu suelo ha de temblar, maldita pitonisa
y la ralea sin ley, sin Dios y sin razón
rasgará tus entrañas pútridas, Dios millón...!
Bancos, docks, almacenes, prisiones, monumentos,
reventarán, ni resto, ni rastro ha de quedar...
y al fragor que levanten tus últimos lamentos
responderán ¡ladrando! las furias de los vientos,
contestará ¡escupiendo! la ironía del mar...!
El Hidalgo contra los piratas!
lunes, 13 de julio de 2009
CANCIÓN DE GUERRA Y DE VICTORIA y CAMINO INTERIOR DEL ESTANDARTE de Jorge Salvador Lara
Gentileza de: http://elotroecuador.wordpress.com
Jorge Salvador Lara, escritor, historiador, catedrático, diplomático y jurisconsulto nacido en la ciudad de Quito. El Dr. Jorge Salvador Lara sirvió al Ecuador desempeñando diferentes cargos públicos y privados. Ha sido catedrático universitario, fue Cónsul del Ecuador en Lima, Diputado al Congreso Nacional por la provincia de Pichincha, y Canciller de la República en dos ocasiones: La primera durante el gobierno del señor Clemente Yerovi, y más tarde durante la dictadura del Consejo Supremo de Gobierno que presidió el Calm. Alfredo Poveda Burbano. Por su contribución a las letras y la historia ha sido llamado al seno de los más importantes organismos nacionales y extranjeros como la Casa de la Cultura Ecuatoriana, el Ateneo Ecuatoriano, la Academia Ecuatoriana de la Lengua, la Sociedad Bolivariana del Ecuador, el Instituto Ecuatoriano de Cultura Hispánica, la Academia Nacional de Historia, de la cual fue elegido Presidente; el Instituto de Cultura Hispánica de Madrid, el Instituto Hispano-Ruso-Americano de Derecho Internacional, la Sociedad Paraguaya de Investigaciones Históricas, la Sociedad de Investigaciones Históricas de Guayaquil, la Asociación Argentina de Derecho Internacional y muchas más. Es además Cronista de la Ciudad de Quito. Militó en su juventud en ARNE- Acción Revolucionaria Nacionalista Ecuatoriana, involucionando posteriormente y afiliándose al partido conservador. Estos versos son obra de su juventud militante.
Estas poesias aparecen en “Cuaderno del combatiente”, Editorial Moderna, Quito, 1959, Publicaciones cultura popular del Movimiento ARNE – Acción Revolucionaria Nacionalista Ecuatoriana, No 12
CANCIÓN DE GUERRA Y DE VICTORIA
Alegre voy al campo de batalla
alzando al cielo el rojo pabellón.
Fuego tendrá mi grito de victoria,
lumbre la noche, vida la pasión…
- – -
Sin quebrar la sonrisa en mis labios…
Sin que tiemble, en el pecho, el corazón,
¡adelante! ¿Qué importa la metralla?,
la granada, o el tanque, o el cañón?
- – -
¡Corran ya llamarada de mi sangre!
¡Entonen mis heridas su canción…!
No hay fatiga ni sed en la esperanza:
no habrá derrota si confío en Dios…
—
¡A vencer! A vencer en el combate…
Lejos queden la muerte y el dolor…
Ya prendidas están en mis pupilas
la luz del alba, el triunfo y el amor…
—
Florecerán grandeza la victoria,
sol la sonrisa, vida la ilusión,
cuando la paz, con sus marciales gritos
venga trayendo luz al corazón.
Jorge Salvador Lara
CAMINO INTERIOR DEL ESTANDARTE
Por las verdes heridas de mis ojos
desangrados de insomnios en la espera,
con sus marciales pasos mi bandera
vendrá, encendida en fulgores rojos.
___
Desafiaré la muerte y los abrojos
que prenden de dolores la trinchera
por llevarla en mis venas prisionera
hasta rendir a su rival de hinojos.
___
Por libertarla me ha de herir la brisa
para clavar, alegre, contra el cielo
reflejos escarlata de su gloria.
___
Y en mi lucha final, una sonrisa
desplegará mi sangre sobre el suelo
como roja proclama de victoria.
Jorge Salvador Lara
Jorge Salvador Lara, escritor, historiador, catedrático, diplomático y jurisconsulto nacido en la ciudad de Quito. El Dr. Jorge Salvador Lara sirvió al Ecuador desempeñando diferentes cargos públicos y privados. Ha sido catedrático universitario, fue Cónsul del Ecuador en Lima, Diputado al Congreso Nacional por la provincia de Pichincha, y Canciller de la República en dos ocasiones: La primera durante el gobierno del señor Clemente Yerovi, y más tarde durante la dictadura del Consejo Supremo de Gobierno que presidió el Calm. Alfredo Poveda Burbano. Por su contribución a las letras y la historia ha sido llamado al seno de los más importantes organismos nacionales y extranjeros como la Casa de la Cultura Ecuatoriana, el Ateneo Ecuatoriano, la Academia Ecuatoriana de la Lengua, la Sociedad Bolivariana del Ecuador, el Instituto Ecuatoriano de Cultura Hispánica, la Academia Nacional de Historia, de la cual fue elegido Presidente; el Instituto de Cultura Hispánica de Madrid, el Instituto Hispano-Ruso-Americano de Derecho Internacional, la Sociedad Paraguaya de Investigaciones Históricas, la Sociedad de Investigaciones Históricas de Guayaquil, la Asociación Argentina de Derecho Internacional y muchas más. Es además Cronista de la Ciudad de Quito. Militó en su juventud en ARNE- Acción Revolucionaria Nacionalista Ecuatoriana, involucionando posteriormente y afiliándose al partido conservador. Estos versos son obra de su juventud militante.
Estas poesias aparecen en “Cuaderno del combatiente”, Editorial Moderna, Quito, 1959, Publicaciones cultura popular del Movimiento ARNE – Acción Revolucionaria Nacionalista Ecuatoriana, No 12
CANCIÓN DE GUERRA Y DE VICTORIA
Alegre voy al campo de batalla
alzando al cielo el rojo pabellón.
Fuego tendrá mi grito de victoria,
lumbre la noche, vida la pasión…
- – -
Sin quebrar la sonrisa en mis labios…
Sin que tiemble, en el pecho, el corazón,
¡adelante! ¿Qué importa la metralla?,
la granada, o el tanque, o el cañón?
- – -
¡Corran ya llamarada de mi sangre!
¡Entonen mis heridas su canción…!
No hay fatiga ni sed en la esperanza:
no habrá derrota si confío en Dios…
—
¡A vencer! A vencer en el combate…
Lejos queden la muerte y el dolor…
Ya prendidas están en mis pupilas
la luz del alba, el triunfo y el amor…
—
Florecerán grandeza la victoria,
sol la sonrisa, vida la ilusión,
cuando la paz, con sus marciales gritos
venga trayendo luz al corazón.
Jorge Salvador Lara
CAMINO INTERIOR DEL ESTANDARTE
Por las verdes heridas de mis ojos
desangrados de insomnios en la espera,
con sus marciales pasos mi bandera
vendrá, encendida en fulgores rojos.
___
Desafiaré la muerte y los abrojos
que prenden de dolores la trinchera
por llevarla en mis venas prisionera
hasta rendir a su rival de hinojos.
___
Por libertarla me ha de herir la brisa
para clavar, alegre, contra el cielo
reflejos escarlata de su gloria.
___
Y en mi lucha final, una sonrisa
desplegará mi sangre sobre el suelo
como roja proclama de victoria.
Jorge Salvador Lara
El Hidalgo Saludo a sus hermanos Ecuatorianos
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Poesia Patriotica
viernes, 26 de junio de 2009
¡AL CAPITAN!
Al Capitan Corneliu Codreanu y su heroica legion.
Cuando Europa regrese a sus raíces vestida con antiguas cicatrices
como en el alba de su edad primera.
Y suba por los montes solitarios
una estirpe imperial de legionarios.
Su muerte, Capitán, será bandera.
Cuando el Tabor se crispe refulgente
anunciando el origen de Occidente
-la razón teologal de toda historia-
0 se repita el gesto de Betania
al contemplar el cielo de Rumania.
Su vida, Capitán, será victoria.
Cuando arome el incienso y el laurel
la imagen del Arcángel San Miguel
alzada en cada altar y en cada mesa.
Habrá un canto de amor por los caídos
presentes en el rezo de los nidos.
Su nombre, Capitán, será promesa.
Cuando el honor conduzca a las naciones
hacia el rumbo que marcan sus pendones
estampados en Cruz por estandarte
la ley del sacrificio y del trabajo
regirá inapelable como un tajo.
Su ejemplo, Capitán, será baluarte.
Cuando su sangre que brotó en martirio
fecunde de la raza un nuevo lirio
y la luz del dolor se haga visible.
Cuando doblen campanas en los templos
celebrando el valor de sus ejemplos.
La Legión, Capitán, será invencible.
Antonio Caponnetto
Buenos Aires, 13 de septiembre de 1999.
Buenos Aires, 13 de septiembre de 1999.
Centenario del nacimiento de Codreanu
¡El Hidalgo Legionario!
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Poesias Rebeldes Varias
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